Escuchamos
Nos cuentas cómo trabajas: qué se repite cada semana, qué se atasca y qué te quita tiempo. Sin cuestionarios técnicos.
EXEMM · Diseño, tecnología y procesos para empresas
Analizamos cómo funciona tu empresa por dentro y construimos lo que necesita para trabajar mejor: una web profesional, procesos que se hacen solos, agentes de inteligencia artificial que atienden por ti o software a medida. Tú nos cuentas qué te quita tiempo; nosotros te decimos por dónde empezar.
Un día cualquiera
Lo que hacemos
Les damos un orden: cada tarea, su sitio. Cada dato, su camino.
Tu negocio, funcionando como debería.
La siguiente decisión
¿Y por dónde se empieza?
Por dónde se empieza
No hay un punto de partida único. Miramos cómo trabajas y te decimos cuál es el tuyo — aunque no sea el más caro. Si alguien te propone la solución antes de preguntarte cómo trabajas, no te está escuchando: te está vendiendo lo que tiene en stock.
Empiezas por tu presencia digital
Páginas web «Se me va el día en lo mismo»Empiezas por el proceso que se repite
Automatización «No llego a contestar a todos»Empiezas por cómo atiendes
Agentes de IA «Mis datos están en cinco sitios»Empiezas por una herramienta propia
Software a medida01 · El servicio de entrada
La diseñamos sobre tu negocio, te escribimos los textos, colocamos tus fotos y la dejamos funcionando. Y si lo que necesitas es un sitio con varias secciones, catálogo o tienda, eso lo miramos aparte y te lo presupuestamos antes de empezar.
Ver precios y qué incluyeMás allá de la web
Al construir tu web conocemos cómo funciona tu empresa. Y ahí aparecen las oportunidades de verdad: tareas que pueden hacerse solas, respuestas que puede dar un asistente, datos que merecen su propio panel. Esto es lo que podemos hacer contigo después — o desde el primer día.
Facturas, registros, avisos, informes: lo que tu equipo repite cada semana, programado para que se haga solo. Menos pasos, menos errores, más horas para vender.
Por WhatsApp, por voz o por teléfono: asistentes que responden a tus clientes, agendan citas y hacen seguimiento con tu tono. Trabajan 24/7, sin vacaciones y sin bajas: a las tres de la mañana y en agosto contestan igual.
Cuando las herramientas genéricas se quedan cortas, construimos la tuya: software a medida, aplicaciones internas con inteligencia artificial dentro, paneles de control e integraciones que conectan todo lo que ya usas.
Analizamos tu negocio contigo y te decimos qué merece la pena mejorar y en qué orden. Y no te dejamos con un informe: lo construimos y lo ponemos en marcha, contigo.
Cómo trabajamos
Nos cuentas cómo trabajas: qué se repite cada semana, qué se atasca y qué te quita tiempo. Sin cuestionarios técnicos.
Te decimos qué merece la pena tocar y en qué orden. Empezando por lo que más se nota y menos cuesta.
Solo lo que arregla el problema. Nada de módulos que nadie va a abrir ni pantallas que nadie pidió.
Se mide con uso real y se ajusta. No lo instalamos y desaparecemos.
Nuestra regla
Y si algo no merece la pena construirse, te lo decimos antes de empezar.
Casos y confianza
Esto es lo que hemos construido, lo que cambió en el negocio de quien lo encargó y lo que dicen quienes ya han trabajado con nosotros.
Caso real · Invexia Vending
Cada venta se registraba a mano, repitiendo movimientos entre herramientas distintas. Rediseñamos el proceso y construimos un panel donde el negocio se ve entero: ventas del día, estado de cada máquina y qué hay en cada carril.
Caso real · Real Estate Investment Club
Una inmobiliaria de inversión necesitaba una presencia al nivel de los clientes con los que se sienta. Su forma de trabajar, que antes contaban de viva voz, quedó explicada en cuatro pasos; sus propiedades, con ficha propia; y todo en varios idiomas, porque su comprador no siempre habla español.
Con lo que nos comprometemos
Antes de escribirnos
Miramos cómo funciona tu empresa por dentro, detectamos qué puede funcionar mejor y lo construimos. En la práctica eso suele ser tu página web, procesos que pasan a hacerse solos, un asistente de inteligencia artificial que atiende por WhatsApp o por teléfono, y software o aplicaciones a medida cuando los programas de siempre se quedan cortos. La tecnología es el medio; lo que entregamos es que el negocio funcione mejor.
No, y es de las cosas más habituales. La mayoría llega con un problema («se me acumula el papeleo», «no llego a contestar», «mi web da mala imagen»), no con una solución. Descubrir qué hace falta es parte de nuestro trabajo: tú cuenta cómo trabajáis hoy y nosotros te decimos qué merece la pena y en qué orden.
Sí. Hemos trabajado con negocios muy distintos y lo que se repite no es el sector, sino el tipo de problema: tareas que alguien hace a mano cada semana, información dispersa en varios sitios o clientes que se quedan sin respuesta. Tampoco importa dónde estéis: trabajamos con empresas con independencia de su ubicación.
Tu página web, 48 horas desde que nos pasas tu información. Para lo demás el plazo depende de lo que haya que construir, y por eso lo vemos en una llamada corta: nos cuentas qué quieres resolver y te decimos en esa misma conversación cuánto llevaría montarlo. Sales de ahí con una fecha, no con un «ya veremos».
No es el objetivo. Partimos de lo que ya tenéis y construimos alrededor. Solo si alguna herramienta es justo la que está causando el problema te lo diremos, con el motivo, y decides tú.
No, y cuando alguien lo promete conviene desconfiar. El agente se queda con lo repetitivo —la misma pregunta cien veces, coger datos, pedir una cita— y todo lo que necesita criterio sigue llegando a una persona. Lo definimos contigo antes de construirlo: qué contesta él, qué no toca y en qué momento te pasa la conversación.
Te lo decimos, aunque signifique vender menos. Hay procesos que se arreglan cambiando cómo se hacen, sin construir nada, y automatizar algo que está mal montado solo lo estropea más rápido. Preferimos empezar por lo que de verdad te devuelve tiempo antes que por lo que abulta más el presupuesto.
Nada. Ni documentos, ni accesos, ni tenerlo pensado. Basta con que nos cuentes qué parte del día se os va en cosas que no deberían llevar tanto tiempo. De ahí sale la primera conversación, y a partir de ella te decimos qué se puede mejorar y por dónde empezaríamos.
Tu página web tiene precio cerrado: 69 € al mes, sin pagar nada por adelantado y publicada en 48 horas. Lo demás —automatizaciones, agentes, herramientas a medida— depende de lo que haya que construir, así que va a presupuesto: uno concreto y por escrito antes de empezar, no una cifra que crece por el camino. Y si vemos que algo no merece la pena, te lo decimos.
El primer paso
Una conversación corta, en tu idioma y sin jerga. Si podemos ayudarte, te decimos cómo. Si no, también.